miércoles, abril 26, 2006
Ellos
viernes, abril 21, 2006
Por Dentro
Porque tú nunca cerraste la puerta con llave y yo podía seguirte los pasos por el hueco que dejaste abierto. Cogí una silla de madera roja a punto de morir –exactamente igual que yo cuando dolías- y me sentaba a perseguirte con los ojos, a buscarte en esa habitación a la que no tenía acceso y que era verde, verde abrigo, y olía a una colonia cuyo frasco era del mismo color, y estabas tú ahí dentro, y yo podía verte dormir, verte comer, verte abrazar, verte llorar, verte escuchar, verte ver, verte morir, verte reír, verte besar, y todos los demás estaban fuera de campo para mí, fuera del alcance de la ranura de tu puerta, esa puerta que en el fondo eras tú y que son tus párpados cuando no los dejas caer del todo. Porque tú siempre quieres regalarme más que nadie. Tú siempre quieres regalarte más que nadie.
(…) Por dejarme mirarte por dentro, levantar tus persianas, abrir tu puerta, pasar adentro. Y porque ni siquiera me dejas que llame antes de entrar.
domingo, abril 16, 2006
Tropiezos y con-sentidos
Que te he estado esperando en el sueño de siempre como siempre has estado tú esperando en el café de siempre. Que siempre nos hemos esperado. Que te he amado siempre y me has amado siempre y hemos escrito cartas siempre que nunca hemos mandado. Pero que te he seguido siempre cuando te ibas lejos y cuando no querías verme o te escondías o cuando me cruzaba contigo una mañana de lluvia y paraguas verde pistacho.
Te gusta el helado de pistacho y te gustan los pistachos de ese país que no visitaremos pero que yo he viajado contigo en nuestros sueños a recoger pistachos para ti.
Y me has estado esperando aunque doliera más de la cuenta pensarme porque en el fondo siempre hemos estado en el banquillo aunque saliéramos a entrenar de vez en cuando. Y siempre parecía que íbamos a entrar a jugar pero siempre nos dejaban con las ganas. Ahora estamos disfrutando del partido que dura más de dos tiempos y un descanso. Este partido nuestro dura años luz míos y años luz tuyos, aunque los años luz sólo midan la distancia. Hasta hoy. Que yo te he estado esperando tanto tiempo y te he amado desde tan lejos y tan profundo y tú has estado esperando tanto tiempo y me has amado desde tan lejos y tan profundo que hace falta repetir palabras porque lo que llevan dentro cambia cada vez que se pronuncian. Que yo te he estado esperando en una sala de cine en carne viva y lágrimas de cristal sin colores. Y tú has tenido que interrumpir varias comidas porque te iban a estallar los ojos rojos.
Y te he estado esperando cuando preferías quedarte en otros brazos, que aunque yo también estuviera en otros brazos yo te estaba esperando. Y que te estaba esperando aun cuando no tenía extremidades inferiores –que me fuiste comiendo hasta hacerme desaparecer-. Que acabaste conmigo y yo acabé contigo y a los dos nos siguieron quedando ganas de esperarnos cuando se ponía gris el cielo o cuando se abría y tus sonrisas pasaban más desapercibidas que de costumbre.
Siento tropezarse las palabras.
martes, abril 11, 2006
viernes, abril 07, 2006
Sección temporal en la historia

martes, abril 04, 2006
Artistas
Pensó que podrían servirle en caso de perderlos
y pensó que podría regalarle obras de arte por su cumpleaños.
Le encantaba mirarle las manos mientras trabajaba, cuando luchaba por fundir fachadas con paisaje. Le gustaba su cuerpo en tensión, la forma que adquiría su cuello y la parte superior de la espalda y cómo su escritora favorita lo había descrito ya mucho mejor que ella.
lunes, abril 03, 2006
De tu boca
Cuelgan hilos de seda tan suaves,
hilos largos y dulces y traviesos
hilos que se escapan de esa boca tan llena de virtudes que rebosa abrazos, idiomas y poemas.
Quiero que hilos de fresa de tu boca se me agarren por dentro en doble nudo.
Quiero que tu boca aparque sus hilos en cada parte de mí para engancharse, que tengo lleno de plazas disponibles todas las esquinas de este garaje privado.
Sólo quiero tu boca, risa y roja. Tu boca con sus lazos en muñecas, codos y tobillos, llenándolo todo de seda y terciopelo, creando una cárcel contigo,
que ya no es cárcel.
domingo, abril 02, 2006
Me quedo contigo
- ante páginas en blanco y falta de ideas
- en los días oscuros y borrosos
- en tormentas de noche y cristales rotos
- en sinsonrisas al lado ni a la vista
- en lágrimas propias y escondidas
- en enfermedad presente o venidera
- en precipicios y vértigo
- en tumores que envenenan y destrozan
- en flaquezas posibles
- en hastío y desidia
- en la ausencia del color
- en la pérdida, la huída y el fracaso
- en la caída que duele y la que mata
- si hay agujas clavadas en tus ojos
- en la ausencia de luz y de aire libre
Me quedo contigo porque no concibo otra forma de quedarme. Porque no estar contigo es vivir en huída continua, en búsqueda incansable de ojos, manos y arterias que me recuerden a los tuyos. Porque quiero quedarme y apoyar la cabeza en tu pecho y dormirme ahí, entre tus brazos. Porque me sigo quedando contigo con el paso del tiempo, porque no encuentro otra forma de pasarlo. Porque soy feliz y me haces falta para esbozar una sonrisa de las grandes. Porque quedarme contigo es un regalo y mirarte las pupilas, mi actividad favorita. Me quedo contigo porque te has adherido a mi piel como gasa a la herida y ya no puedo despegarte sin sentirme incompleta.
miércoles, marzo 29, 2006
Sí, sí lo sé...
Lo que quiero decir es que tú y yo nos entendemos y que lo hacemos más allá de las palabras y sus significados. Que tu hígado y el mío se entienden, y que mis rodillas entienden a las tuyas, y viceversa. Que te sé leer. Que te traduzco.
Lo que quiero decir es que si yo estoy capacitada para responderte es porque también lo estoy para darme a ti, y que es recíproco: que te viertes en mí porque te relleno los espacios en blanco, las noches en vela. Y nos queremos y nos sabemos amantes y amados a la vez y a partes iguales y sólo en la consciencia de tu amor me siento viva y con capacidad de amarte por completo (antes no alcanzábamos el total del rendimiento).
Lo que quiero decir es que me llega la luz que empujas por mis rincones, que la diferencio de la luz del sol y de bombillas. Que tiene una temperatura de color distinta a todas, en la franja invisible del espectro, pero que yo la siento. Que te noto deslizándote por los laberintos que tengo dentro, tropezándote con órganos y cableado, evitando chocar con los huesos para no despertarme la piel. Que te noto irradiando luz y yo la absorbo; y juego con tus haces en mis dedos.
lunes, marzo 27, 2006
La insoportable gravedad de los abrazos
sábado, marzo 25, 2006
Esto no es una crónica del concierto de ayer...
"lo hago por ti", me dijo, ya verás, sin mi estarás mejor, y me dio un beso en la mejilla, cogió la puerta y sonrió"
yo te sigo porque creo que en el fondo hay algo..."
"Si dices mi nombre es espectáculo y me tiemblan las entrañas y se aprietan las paredes de este mundo. Sentí tu esqueleto susurrándome que me quisiste cada día que rompimos las barreras del sonido comiéndonos la boca diciendo que el futuro solamente podría convertirse en nuestra suerte... Sí... eres espectáculo... espectáculo... Y tú ni siquiera lo llegas a notar..."
Ayer, Iván Ferreiro me ofreció un recorrido por los cinco últimos años de mi vida. Me arrancó lágrimas que tenía ya secas y escondidas, me hizo sonreír, me guiñó los ojos, me revolvió por dentro, me dio un vuelco al corazón, me sopló vida, me susurró, me trajo recuerdos renovados, me cambió la vida un poco. Un concierto inolvidable. Un final inmejorable ("ahora tendré que salir a buscarme alguien que me arranque de cuajo la pena", "retales de mi vida, fotos a contraluz" "que no, que no, que no, que no..." y tantas más. Incluída la que os dejo aquí. Insuperables Maga-Ferreiro.
jueves, marzo 23, 2006
Y sigues preguntándome por qué...
martes, marzo 21, 2006
La Naturaleza y él
sábado, marzo 18, 2006
Mo Cushla
Que no vale de nada haber visto Tú y yo sin haberla visto juntos. Ni Cary Grant es el mismo desde que me recuerda a ti. Que Mo Cushla es una expresión demasiado fuerte para decirla sin entenderla de verdad. Que si yo digo my darling, my blood te estoy diciendo que eres el motor de mi vida, que vivo porque me mueves, que me nutres, que me das luz. Que hay películas basadas en los silencios que sólo nosotros acertamos a comprender. Y que hay tantas que quiero descubrirte… Que la historia de Otto, el Piloto, termina mal pero que merece la pena y que me llenes de lágrimas.
Que cuando Melvin le dice a Carol: You make me want to be a better man te lo estoy diciendo yo a ti. Que no he sido Julianne ni seré Kimmy pero sé que podré ser mucho mejor que ellas. Quizá El marido de la peluquera nos conmoviera a ambos pero yo no pienso irme para que me recuerdes. Guardaremos escenas e imágenes en algún cajón de la mesilla y las iremos rescatando día a día. Y veremos películas que ya hemos visto para refrescarnos los ojos y agarrarnos las manos.
Y haremos una lista de diez canciones para bailar, diez para escuchar abrazados, diez que nos arranquen las lágrimas. Y veremos Alta fidelidad y nos diremos cuánto nos gusta John Cusack y yo volveré a contarte que cada vez que lo he visto he pensado en tus ojos. Que mi latido eres tú porque me riegas el cuerpo. Que en todas las salas de cine hay dos asientos reservados para nosotros porque somos tú y yo los que damos sentido a todas las películas.
Hemos pasado de vernos en personajes cinematográficos a ser los protagonistas de una historia interminable. Quizá nunca estaremos en un rodaje pero la vida contigo es el mejor ensayo. Si alguna vez, como Bob, te tienes que ir y me dices I don't want to leave, te contestaré con las palabras de Charlotte: So don't. Stay here with me. We'll start a jazz band. Y te quedarás conmigo –porque yo me quedo contigo- y viviremos de la música que envuelve nuestros abrazos.
Puede que ella pensara que tú eras su Maggie o su Frank pero se equivocaba. Yo soy tu luchadora y tú mi jefe. Por ti he luchado. Por ti he dejado mi vida en cada combate. Por ti merece la pena arriesgarlo todo. Tú me has dado la fuerza y me has enseñado. Tú eres mi latido. Debería haberse dado cuenta de eso antes de dejarse llevar y escribirte esas palabras. Dolería si creyera que son de verdad pero, sinceramente, sé que sólo has sido sangre para mí porque sólo yo he sabido -y sé- amarte de verdad.
miércoles, marzo 15, 2006
Cuentos
Yo sólo soñaba con eliminar la contaminación de este cuerpo invadido como un cáncer. Con barrer de mi alcoba el polvo y la sangre y los malos recuerdos. Y soñaba también con una huida de libro de ciencia ficción pero con zapatos de cristal y calabaza. Soñaba con él. Sin saberlo.
Atravesé un bosque de rascacielos que clavaban azoteas en las nubes, que no dejaban paso a la luz, sólo a los lobos. A estos les llamó la atención el rojo profundo de mi capa al cuello. Y fui dejando jirones de tela y de carne que tú seguiste.
Y me encontraste durmiendo y supiste que no podías dejarme vivir sin abrirme los párpados. Y me diste un beso. Y desperté. Y te vi. Te vi. Ahora puedo perder los ojos.
Y tocaste canciones con tus manos de pianista de bar de jazz nocturno. Yo movía la cabeza y la cadera como una muñeca de porcelana antigua. Arrítmica perdida, qué le voy a hacer. En el fondo te encanta. Y me agarraste como se me agarran los nervios en el estómago sólo que más dentro y más fuerte.

Y en la noche que no aparece en ninguna película que valga la pena, descubriste un guisante bajo el colchón y una sonrisa en mis labios.
Fotografías de Eugenio Recuenco
martes, marzo 14, 2006
Asociando Ideas
domingo, marzo 12, 2006
miércoles, marzo 08, 2006
He visto un cuchillo atravesando dos corazones a punto de estallar
Estoy enredada en ti, agarrada a ti, clavada. Has cambiado los colores de mis ojos y ya nada tiene la misma composición ni perspectiva.
domingo, marzo 05, 2006
Declaración de intenciones
que es todo lo que tengo.
Voy a hacerte feliz.
Voy a abrirme en canal.
Voy a darte la vida,
que es todo lo que puedo darte.
Voy a abrazarte hasta romperte las costillas.
Voy a quererte siempre.
Voy a comer contigo.
Te voy a alimentar.
Voy a darte la mano.
Voy a recogerte del suelo.
Voy a ofrecerte el aire.
Voy a besarte siempre.
Voy a darte mis labios.
Voy a quedarme contigo.
Voy a cuidar de ti.
Voy a protegerte del invierno.
Voy a mirarte a los ojos.
Te voy a comer los ojos.
Voy a hacerte una habitación en mis caderas.
Voy a volarte el corazón.


