miércoles, diciembre 13, 2006

Me dedico a mirarte y a intentar capturar un poco de tu aliento, del aire que dejas escapar entre beso y beso, entre palabras. Me gusta beberte así, sorbo a sorbo, y saberme de memoria el escalofrío de siempre y tener las ideas claras, es decir, que voy a acabar llorando, como siempre, y que tú terminarás comiéndote mis lágrimas. Y mañana será otro día igual que hoy, quizá tan gris como esta tarde… o puede que aparezcan de una vez por todas los infinitos colores que nos prometieron de pequeños. Pero estarás tú, tan diferente como todos los días, sorprendiéndome con nuevas formas de juntar los labios, de enlazar las manos, de apoyar tu cabeza en mis costillas.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué bonito!y qué envidia........

aYn dijo...

...por mi parte, jamás pude imaginar (y créeme, me empapaba en las palabras de los poetas más melosos y platónicos que conocía) un Amor como el que Tú me das cada día, como el que compartimos desde que nos levantamos separados hasta que nos dormimos soñando que lo hacemos juntos. Me resulta difícil pensar en tardes grises que no lleven algo de color (me basta recordarte un sólo segundo para verme de rojo, bailando de camino a esa torre francesa). Y sé que cada día, tengo más ganas de besarte los ojos y regalarte mi labio.
Por cierto, cuando te ríes,..., ¡ay cuando te ríes!

Princess Valium dijo...

Y los días grises se tornan claros si alguien seca tus lágrimas y te besa como él lo hace.
Un besito

Angus Scrimm dijo...

Muy bonito, aprende a superar los días grises, ya que el sol sale más a menudo.

Un beso

Anónimo dijo...

Y es que el amor es así, simplemente así...

Xavi dijo...

Esta puede ser la paradoja de estos mundos... sentir así de cerca lo que en realidad está así de lejos...

saludos a la vía láctea!

Anónimo dijo...

Recuerdos...
Es como agarrar la vida por los tobillos y arrastrarse tras ella.
Después, no nos queda nada.
Mañana, todo volverá a ser igual.
Y hoy, sigo en el suelo a los pies de lo que quieras hacer conmigo.
Volveré por aquí.
Un abrazo.