miércoles, noviembre 18, 2009

Tiembla

Te ríes
y parece que se fuera a acabar el mundo. Deberías saberlo: provocas un tornado en mi pelo y mi espalda sufre un hundimiento tectónico de consecuencias imprevisibles.
Como un sueño de Magritte y una lluvia de paraguas azules
trepando tu escalera.
Me gustas cuando eres tiempo -y no distancia- y me llenas el espacio hasta hacerme tuya, rellenando cavidades, esquivando obstáculos. Tus coches de choque y mis montañas rusas, ya sabes.

Mis dedos.
Los besas hasta que se derriten como tiemblan los edificios de Casey en una red de levedad insoportable.
Quiero fotografías de plástico y nebulosas rojas, quiero que vengas y puntos suspensivos
Que vengas. Que quiero.
Tienes el mundo a tus pies y los ojos más despiertos del planeta.

6 comentarios:

jesus dijo...

Bienvenida de vuelta, alzhu. No te imaginas cuánto echaba de menos tus palabras-bálsamo.

Idea Q. dijo...

La descripción de sacudidas más internas, de caídas y derrumbes provocados por alientos cercanos... excelente.

Saludos!

Anónimo dijo...

eeeeeeeeeeey que bueno q estas aki

dos años de ausencia???

ALEJO ZAPICO dijo...

Me gustó!

Juan Cruz Mori dijo...

Me encanta como escribís!
Abrazos!

zappa dijo...

justo hoy comente en un post de otro blog, que me gustaban mucho las mujeres montaña rusa, es muy lindo lo que escribis